Movimiento 5 de junio: una fuerza ciudadana
Mar 6, 2010 Links externos, Opinión
“A distinguir me paro las voces de los ecos, y escucho solamente, entre las voces, una. Converso con el hombre que siempre va conmigo -quien habla solo espera hablar a Dios un día-; mi soliloquio es plática con ese buen amigo que me enseñó el secreto de la filantropía.
Antonio Machado (Fragmento de su poema “Retrato”)
Por: Claudio Escobosa Serrano / ContactoX
Mientras el secretario de gobernación incómodamente, luchando contra su evidente soberbia, irritado cumplía las órdenes de su jefe, contestaba las preguntas que se le hacían acerca de las mentiras en que se había sumido (una de tantas) con respecto al acostumbrado último escándalo político característico de nuestro ambiente político; mientras los medios, se volcaban por conseguir el mejor rating a través los comentarios convertidos en discusiones bizantinas del caso por medio de sus comunicadores; mientras titubeaban y tartamudeaban las voces con las respuestas de los líderes de los partidos políticos en esta vana discusión acerca de las alianzas políticas y sus acuerdos llevados a cabo tal parece en el secreto de un hotel de paso; mientras los medios locales dedicaban grandes espacios (por supuesto pagados) a la promoción y discusión del proyecto principal del gobierno del Estado, e invitaban a periodistas oficiales a opinar del mismo, y entrelíneas dejaban oír su desprecio por las causas ciudadanas verdaderas, no así las oficiales.
Mientras los cajemenses protestaban en las calles por su desacuerdo a que se dispongan las aguas (que creen son de su propiedad) de la presa “El Novillo” para proveer de ésta a la ciudad de Hermosillo, acatando las órdenes de los propietarios de esa región: la familia Bours; éstas (las aguas del río Yaqui y Moctezuma) provenientes del Estado de Chihuahua (y por supuesto de otros municipios de la sierra sonorense), vecino que nos ha compartido el vital líquido durante toda la historia geológica de Sonora, sin importar las imaginarias líneas fronterizas; mientras los medios escritos tradicionales locales apresuradamente trabajaban en sus departamentos de redacción para sintetizar lo expresado por los políticos de actualidad, y así llenar sus planas del día siguiente repitiendo cual aves parlantes, con capacidad de escritura, lo dicho por tales actores con frases esperanzadoras y sacadas de la manga.
Al mismo tiempo en los noticieros nacionales aparecía la figura del jefe del ejecutivo en un entorno decorado principalmente por el coloreado eslogan “Vivir Mejor” y rodeado de flores y asistentes de los cotidianos eventos haciendo movimientos con su cabeza, callados, asintiendo el discurso del mismo, todo esto claro en un entorno de protección máxima, encerrados en verdaderos búnkeres provisionales protegidos por toda clase de fuerzas policiacas y militares, que protegen a la asistencia de los actos de un pueblo irritado por tanta escasez, y que generalmente lo manifiestan recordándoles a su señora progenitora…
Claro, que al mismo tiempo y hora de los eventos descritos en los párrafos anteriores, caían decenas de personas fulminadas, torturadas, mutiladas y expuestas por las calles de las ciudades mexicanas, acabando así, poco a poco, con la capacidad de asombro de la sociedad, cuando debería ser de forma contraria, pero el miedo, el sometimiento dogmático y la pasividad del pueblo mexicano ha tolerado y tal parece que lo seguirá haciendo durante muchos años más, ya que la venda que cubre sus ojos ante la verdad y visión futura de nuestro País, está tejida con los densos hilos negros del egoísmo, la superchería, los rumores, el futbol, Televisa, TVAzteca, superstición, dependencia, indiferencia, omisión, conveniencia económica, frustración, morbosidad, lejanía ciudadana participativa, y otras fibras provenientes no del corazón humano sino de la codicia, rapacidad y ambición desmedida.
En fin, muchos “mientras absurdos” coincidían cronológicamente con un acto en la ciudad de Hermosillo, Sonora, donde se reunía un contingente representante de todos los sectores de la sociedad, todos ellos constituidos en un Tribunal Ciudadano verdadero, con el único fin de llevar a cabo un Juicio ciudadano contra los propietarios de la extinta Guardería ABC, Marcia Matilde Gómez del Campo Tonella, Antonio Salido Suárez, Silvia Téllez, Gildardo Urquídez Serrano y Alfonso Escalante Hoffer. La acusación: todos los agravantes que provocaron la muerte de 49 niños, y dejaron secuelas a casi 100 más.
Hasta ayer, viernes 5 de marzo de 2010, no hay todavía ningún resultado en el proceso oficial en todos los niveles de gobierno que resarza la indignación, solamente titubeos, confusiones, simulaciones. Creo que sería redundante analizar la actuación del Estado mexicano ante tal desgracia, todos lo sabemos, ya todos tenemos nuestro juicio, aunque los defensores oficiales, empleados o no en las instancias gubernamentales o partidistas, dicen que ya debe de llegar la palabra perdón a las voces de los padres afectados, argumento utilizado por cierto desde un principio por el clero religioso católico sonorense, ligado al fin de cuentas a la estructura que domina y manda económica y políticamente los destinos de la región. En este caso, la verdad es que la impunidad se ha evidenciado, ya que los hechos afectaron los intereses de representantes de un pequeño grupo de personas que creen ser los dueños absolutos de la moral y de lo material en nuestro Estado. Sin embargo, todos, absolutamente todos, en la profundidad de su conciencia conocen la verdad, pero no se atreven a decirla, es mejor para ellos “el borrón y cuenta nueva”, que siga la fiesta de la corrupción y el cinismo, que sigan los embutes y compra–venta de periodistas, que siga el silencio impuesto por el dogma que es soberbio en su esencia porque impone, que no se base el sistema político en la razón y la ciencia, que son humildes porque permiten la duda y la aclaración hacia la verdad.
La mentira esclaviza, la verdad libera. En un país como el nuestro, que exista impunidad ante la muerte trágica de tantos niños, es deleznable; esa impunidad es una especie de fuero que la clase gobernante otorga a quienes tiene como aliados, es una facultad que igualmente se auto adjudica la clase económicamente dominante, como si fueran poseedores de millones de indulgencias religiosas equiparables a su patrimonio terrenal, y otorgan a quienes son sus simpatizantes o empleados que son tratados como parte de su inventario o balance personal, aunque pocos en realidad, cuantitativamente hablando. En donde existen fueros e impunidad, no puede haber igualdad jurídica ni social, si hay desigualdad no puede aplicarse la justicia (ciega en su espíritu), se convierte en una “Justicia Selectiva”, y en estas condiciones, es imposible detener la desintegración de la sociedad, para que así, solamente queden los despojos que serán aprovechados por los necrófilos oportunistas.
Por supuesto que en el juicio ciudadano el jurado popular casi por unanimidad votó por la culpabilidad de los acusados, sin embargo la sentencia dictada por el juez (por cierto sacerdote católico, y la cual podrán leer en el portal del Movimiento 5 de Junio) se me figura un poco cándida ante tanta frivolidad y cinismo, es como si pensáramos que los actores del fracaso nacional tuvieran dignidad y honor.
El Gobernador Guillermo Padrés Elías, no solamente tiene el compromiso con los padres de familia afectados por la tragedia, sino que también tiene la oportunidad histórica de ser juzgado por la sociedad mexicana como un hombre que cree en la justicia, que se despoja de sus colores políticos y dogmáticos para ser un gobernante justo, también, además de ser el primer gobernador electo legalmente y sin triquiñuelas ni imposiciones, y haber alcanzado el mayor número de votos reales de sonorenses en el trayecto de su carrera política, ser el primer aliado de la mayoría de la sociedad sonorense que desgraciadamente se encuentra desprotegida y apabullada por consecuencia de la rapacidad y soberbia su antecesor Eduardo Bours (y de un sistema político nacional fallido), quien manejó su administración como si fuera parte de su patrimonio económico personal. Por su personalidad, muchos creímos en él, y esperamos seguir haciéndolo, sólo es cosa de que se rodee de la pluralidad (los compromisos políticos son palas que cavan fosas fúnebres políticas) y no se aleje de quien lo eligió en las urnas, legalmente el pueblo, no las oligarquías. El prestigio de hombre justo es el mejor legado y herencia que les puede dejar a sus hijos y a su familia.
Se debe de acabar primero con la pasividad social, la indiferencia, los dogmas, la simulación, el egoísmo ciudadano, el pragmatismo oportunista actual, antes de iniciar la lucha por erradicar la impunidad y la corrupción, ya que éstas son las consecuencias de lo anterior. Hay que buscar y consultar la información real y fidedigna en medios sin compromisos ni ataduras, no patrocinemos más a la censura y a la manipulación (para noticias recomiendo leer Dossier Político de don Óscar Castro Valdez).
Para las subsecuentes fases de juicios ciudadanos del Movimiento 5 de junio, sugeriría, con el respeto debido, que se invistiera como juez a algún ciudadano representativo de la sociedad, no a clérigos ni eclesiásticos, ya que éstos representan solamente sus jerarquías religiosas, bastante cuestionadas en las últimas fechas y años.
Algún día llegará la verdad a la sociedad en su totalidad, y los intereses de los que la impiden se convertirán en la leña que arderá en sus conciencias. Por mi parte, yo les pido paciencia a los padres de familia, cada gota de llanto que brota de sus ojos será en un futuro parte de un lago de justicia, que algún día emergerá rompiendo las cadenas que la tienen atada, para ahogar a los injustos de hoy.
Muchas gracias por su tiempo.
Fuente: Dossier Político




















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